Viernes, 22 de Noviembre 2019
 Localidad:  
 Comarca:  
Alquiler de Habitaciones en el Cabo de Gata

Opinión - Juan Fernández Cabezas
Presidente CSIF Almería - 06/02/2014

Hay que ser optimista, no hipócrita

Almeria 24h
Compartir en Facebook


Hay que ser optimista, no hipócrita

Juan Fernández Cabezas

PUBLICIDAD

La etapa apocalíptica a la que nos han arrastrado una panda de golfos nos ha provocado tal miedo que pareciéramos anestesiados por el cloroformo de la indiferencia, el conformismo y la resignación. El trauma mental provocado por el ‘Armagedón’ financiero mundial anunciado, nos ha sumido en un letargo tan frustrante que nuestros sentidos sólo han mostrado sensibilidad ante cualquier atisbo de esperanza. Vimos brotes verdes donde solo había rastrojos secos y luces en túneles inexistentes para acabar alabando tendencias de pasarela. La manipulación nos permite presentar los datos de la forma que más nos acomoda. Basta con referenciarlos a último mes, trimestre, semestre o simplemente los comparamos con el año o mes del siglo que nos interesa, así seguro que podemos mostrar la tendencia que queremos vender. Esto ocurre con casi todo, pero especialmente con los datos del paro. Pareciera que últimamente los datos del paro nos llenan de gozo y alegría, en este último mes y el anterior ha descendido el paro, pero da igual, cuando ha subido nos decían que no tanto como tal fecha, por tanto, estábamos en la senda correcta.
Que saldremos de la crisis, creo que nadie lo pone en duda. Esto es ser optimista y positivo a más no poder y además con una certeza incuestionable, pues sino, todos calvos. La cuestión no es que saldremos, sino como salimos sin caer en la hipocresía, la falsedad y la manipulación del buenísimo cegador de evidencias. Evidencias como que los empleos son precarios e inestables, los pocos que trabajan lo hacen durante más horas y por menos sueldo, suben impuestos, se rescatan bancos, mientras los pensionistas amparan a la familia de las penurias que les ha provocado el desfalco nacional.
Podemos seguir engañarnos a nosotros mismos mirando para otro lado o ignorando que la economía sumergida sostiene una sociedad con una tasa del 26 por ciento de paro. Podemos seguir sintiéndonos culpables y dejar que sigan cargando sobre las espaldas de honrados trabajadores la factura de las fiestas de uno golfos que han utilizado la política para enriquecerse. Podemos seguir culpando a los afortunados que mantienen su empleo, aunque en precario. Podemos seguir culpando a los empleados públicos o a los empleados de los bancos o de la bolsa. Seguro que siempre habrá alguien a quien señalar. Ya se encargan los voceros y los pregoneros sociales de los gobiernos de indicarnos la dirección del dedo acusador.
El enredo de macrocorrupción en España ha alcanzado tal magnitud que pareciera que es la propia sociedad la corrupta. De hecho, algún Julio Anguita que otro justifican la pillaje de nuestros gobernantes porque son el reflejo de la sociedad de la que provienen. ¿A caso no existe decencia alguna en esta nuestra España? Yo me niego a ni tan siquiera a pensarlo.
Por tanto, creo que se puede ser optimista sin caer en la hipocresía. Lo cierto es que mientras la tasa de desempleo no regrese a parámetros normales, no habrá motivos para alegrarse. Esta sociedad no puede hallar causas para el consuelo bajo el optimismo hipócrita de unos gobernantes, que no paran de oprimir a la clase media que usan sin escrúpulos para mantener sus privilegios señoriales. Al ciudadano de a pie, al currante, le importa un solemne excremento (por decirlo de un modo menos grosero); la derecha, la izquierda, el centro, la independencia autonómica o el germen que fundó a tanto despreciable avaricioso que le roba y se ríe en su cara. Solo quiere poder tener una vida digna y sentirse orgulloso del mundo que heredaran sus hijos.
La gente es buena por naturaleza, hay políticos decentes y honrados que trabajan para la sociedad, como hay sindicatos y sindicalistas dignos, y organizaciones de todo tipo que luchan con decencia por mejorar la vida en sociedad. Pero es necesario que el fraude social, económico y político desaparezca y los corruptos paguen sus fechorías. Deben estrecharse las diferencias sociales y que el Estado del Bienestar se normalice. Si eso no ocurre sólo habrá causa para la protesta ciudadana en sus múltiples configuraciones. Va siendo hora de despertar del coma, la gente honrada debe ponerse al frente de esta sociedad, ya. Sin rencores ni vendettas y con la firme determinación de cambiar de valores para tomar conciencia de nuestra verdadera naturaleza y forjar un futuro seguro para las siguientes generaciones.

Juan Fernández – Vicepresidente de CSIF




02/02/2014 - .Almería - LE IRÁ BIEN


02/02/2014 - .Almería - Hermandad de los Ángeles


01/02/2014 - .Almería - ¿Pidió Venzal el voto para Arenas?


30/01/2014 - .Almería - HAY PERSONAS QUE NO MORIRÁN NUNCA, NOS HA DEJADO FELIX GRANDE




 Almeria 24h adaptado a problemas de visión  Almeria 24h para dispositivos Móviles  Seguir a Almeria24h en Twitter  Almeria 24h en Facebook  RSS de Almeria 24h